Participación en la Semana de la Sostenibilidad organizada por FUNDEMAS

El Proyecto NAP participó en la Semana de la Sostenibilidad 2025, denominada Tendencias que transforman: Sostenibilidad en un mundo acelerado.

Como parte del espacio de conferencias y foros, el segundo día estuvo dedicado a experiencias de finanzas sostenibles. Se abordó el rol de la banca, casos de empresas que han accedido a financiamiento con criterios de sostenibilidad, así como el trabajo de organizaciones internacionales en la articulación multiactor y la cooperación internacional y local para generar oportunidades de inversión sostenible. Este espacio buscó visibilizar y potenciar las oportunidades que ofrece el sistema financiero para movilizar al sector privado hacia modelos de negocio más sostenibles, resilientes e inclusivos, impulsando así un crecimiento económico con impacto social y ambiental positivo.

Entre estas experiencias resalta la del Banco Agrícola, presentando el trabajo que realizan desde su área de sostenibilida, incluyendo su iniciativa de créditos de desarrollo sostenible. Durante la ponencia, se subrayaron también los impactos que se han generado en el país, como producto del cambio climático: US$2,000 millones en pérdidas en el último año (BID); hasta 70% del PIB anual puede ser afectado por desastres naturales y el 65% de pérdidas histórica en el país son en agro, vivienda y transporte (PNUD). Asimismo, el 96% de los salvadoreños percibe directamente los efectos de la crisis climática (BEI).

Presentación Banco Agrícola de El Salvador. Octubre 2025

Por otro lado, la ponencia de EXPOK subrayó que la sostenibilidad en las empresas está atravesando un cambio de tono y de actores protagonistas. Señalaron que hoy esta agenda ya no se limita a áreas de responsabilidad social o comunicación, sino que ha llegado directamente a las gerencias financieras y operativas, donde las decisiones estratégicas se toman sobre métricas, riesgos y retornos. Se enfatizó que la sostenibilidad avanza cuando se integra de forma estructural a la estrategia corporativa, a la gestión del riesgo y a la creación de valor a largo plazo; pero se estanca cuando se queda en narrativas, iniciativas aisladas o esfuerzos de reputación sin impacto.

La intervención de la Unión Europea presentó la iniciativa Global Gateway como una propuesta para fortalecer alianzas estratégicas que impulsen un desarrollo sostenible, inclusivo e interconectado. Se destacó que este enfoque busca ir más allá de la cooperación tradicional, promoviendo inversiones que generen valor local, mejoren capacidades institucionales y permitan avanzar hacia modelos de desarrollo resilientes. En el caso de El Salvador, se resaltaron tres áreas prioritarias de acción: fomentar el uso de energías renovables e eficientes, promocionar un transporte sostenible que beneficie a toda la población, e impulsar una transformación digital con una mejor conectividad.

Durante el día 3, dedicado a la innovación y clima, se abordó el reto de los negocios en el siglo XXI donde se escucharon diversas conferencias, entre ellas, una denominada “De la sostenibilidad a la competitividad: innovación climática para los negocios del siglo XXI”, en la cual se conocieron experiencias de los Acuerdos de Producción más Limpia –APL que se han impulsado en Latinoamérica, incluida la experiencia de El Salvador.

Asimismo, se destacó que la crisis climática ya está afectando las operaciones, los costos y las cadenas de suministro, y por tanto es necesario avanzar hacia la innovación climática y la sostenibilidad. Por ejemplo, se compartió el caso de Productos Diana, que ha enfrentado retos para asegurar la disponibilidad y el costo de sus insumos y materias primas, lo que ha implicado ajustar su modelo operativo, fortalecer capacidades internas y responder a nuevas tendencias de mercado que priorizan la sostenibilidad.

Entre las experiencias locales, también se resaltó el ejemplo de Café Entre Nubes en Ahuachapán, que ha incorporado prácticas sostenibles, como la transición hacia energías renovables y una gestión más eficiente de sus procesos productivos, demostrando cómo las pequeñas y medianas empresas pueden adaptarse e innovar frente al cambio climático.

Asistentes del equipo NAP  El Salvador. De izquierda a derecha: Melissa Velásquez (Especialista en Adaptación), Karla Miranda (Especialista en Fortalecimiento Institucional)